A continuación se transcribe una interesante nota fechada en 1862, publicada en el Repertorio Pintoresco. El Puerto de Sisal 1862. Está firmado por una persona de apellidos Rivero Figueroa. Al final, proporciono más información.
Sisal
«El puertecillo de Mérida, decía el barón de Humboldt en 1803, se llama Sisal, al O. de Chaboana (Nota 1) frente de un banco de arena que tiene cerca de doce leguas de largo.»
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Ubicación geográfica
En efecto, bajo el limpio cielo de los trópicos, a las orillas del mar tiene su asiento nuestro puerto hacia los 21° 10′ de latitud norte y de longitud 90° 2′ de Greenwich.

Dista de la capital del Estado doce y media leguas. Ignoramos el año de su fundación. Y la historia apenas habla de él para contarnos que alguna vez fue invadido por piratas cuyas irrupciones en el siglo XVI fueron tan frecuentes en nuestras costas.
En verdad parece extraño que habiendo bogado sus aguas los descubridores y conquistadores, de la América española desde Hernández de Córdova y Cortés hasta Grijalva y Montejo, y habiéndose fundado en los primeros años de la conquista la ciudad de Mérida en el lugar que hoy ocupa, parece extraño, decimos, que estas y mil reflexiones más que surgen en este respecto, no se hayan tomado en cuenta al comenzar la población de las costas.
La vigía de Sisal
Desde entonces no ballamos de Sisal otra memoria que el haber sido una de tantas vigías que se establecieron para explorar la marina hasta el año de 1810 en que fue habilitado su puerto, fecha que calculamos aproximadamente por un documento oficial que tenemos a la vista, concediéndose el correspondiente permiso para la construcción del muelle.

Fundado en una posición saliente de la playa sus aguas son limpias, y aun en verano tan fuertes sus crecientes, que avanzan mas allá de lo que de ordinario puede concebirse en mar bonanza. El Puerto de Sisal 1862.
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Un pequeño reducto construido, según tradiciones y una inscripción que allí se lee, en 1770 bajo el título de San Fernando y una batería rasante y de faginas, forman la defensa marítima del puerto. Si bien esta última conocida mucho tiempo con el nombre de «General Terán» y cuya construcción data de 1831 se halla próxima a desaparecer.
Su muelle que con carroza de madera sirve para la carga y descarga de los buques, fue construido por primera vez en el año de 1811 y siguiente por la casa de los Sres. Quijano y Guzmán (Nota 4) en sociedad con la del Sr. D. Jaime Tintó (Nota 2).
Construcción de la Aduana Marítima
Construyendo el segundo (Tintó) en 1813 la aduana marítima que enajenada primero a la extinguida Diputación de comercio, pasó en 1856 al supremo gobierno por título de compra, cuya adquisición en 1856 y 1857 por valor de 13,000 pesos debemos al erario federal. El Puerto de Sisal 1862. Costó el muelle en su primera construcción 11,780 ps. 75 centavos.
Situado como hemos dicho en una posición saliente de la playa, el puerto no presta abrigo a las embarcaciones que calan mas de tres pies, y tienen que ponerse a la capa en tiempo de nortes.

Incendio y destrucción del templo
En la plaza principal tiene su templo cobijado de guano con paredes de cal y canto, el cual entre otros edificios, cuyos escombros se miran hoy, fue reducido a cenizas por el horroroso incendio de 12 y 14 de marzo de 1847, y existen aun para testificar por siempre nuestras discordias civiles.
Para reparar en alguna manera los perjuicios cursados a la población, la legislatura del Estado expidió en 5 de abril del mismo año un decreto estableciendo fondos para indemnizar a los vecinos y comerciantes que los resintieron, y así mismo que con fondos de la hacienda pública se construyera una iglesia de mampostería para reemplazar competentemente la primera.
Incumplimiento
Pero informes de personas fidedignas aseguran que ni uno ni otro fue cumplido, y lo prueban los escombros amontonados y el haberse reedificado el antiguo templo con los fondos municipales que se destinaron al efecto y con donativos da particulares. Antes de hoy, cuando la diversidad de creencias no había hecho entre nosotros tan necesaria la libertad de cultos, el gobierno dotaba un capellán que servía el templo y administraba los sacramentos a los católicos.
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Mas declarada ya la independencia entre la iglesia y el Estado, el vecindario podría formar una asociación católica para mantener un ministro, y sostener con la decencia que les cumpla el culto cristiano. El Puerto de Sisal 1862. Si tal hiciesen en justo ejercicio de la libertad religiosa, no dudamos que tendrían consigo a un eclesiástico de distinción.
Edificios públicos de entonces

Entre los edificios públicos contamos el templo, la Casa del mercado de guano recientemente concluida, 1859, con fondos municipales. El cuartel de mampostería que es espacioso. La aduana marítima. El cementerio general levantado con faginas vecinales. El rastro público en obra todavía, no olvidando que el llamado Castillo de Sisal (fuerte) en su ángulo izquierdo ofrece al navegante un faro que aunque de luz fija casi llena su objeto, pues colocado sobre un hermoso torreón se eleva 70 pies sobre el nivel del mar. Las casas particulares casi todas son de guano, hay diez de mampostería, y es de notarse que de 1847 a esta parte solo se ha levantado una del primer material.
Esta aparente negligencia de los sisaleños está justificada por el supremo decreto que declara habilitado el puerto del Progreso luego que el ferrocarril tenga concluidas algunas leguas de camino.
Desánimo de los sisaleños
Tal empresa desde su primer proyecto ha hecho desfallecer en gran manera los adelantos y mejoras que se habían principiado con entusiasmo. Porque la misma ley declara la clausura del puerto de Sisal para todo comercio marítimo trasladada que sea la aduana al del Progreso.
Semejante disposición no es nada justa, y mucho extrañamos que contenga principios que nos hacen retroceder un siglo, pues que nos recuerda la doctrina de Voltaire hacia la prosperidad de los pueblos, impugnada ya por los economistas por antisocial e inhumanitaria.

Sisal es un puerto establecido, una población organizada. Un ferrocarril que le comunicase con la capital pondría en movimiento ambos pueblos. Ambos progresarían aumentando su población, la cual se resentiría como de suyo sucede siempre que se trata de otra enteramente nueva. Aparte de recargarse con las disposiciones que la erigen los demás pueblos del Estado.
Título de villa
Le fue otorgado el título de villa en 1840. Sin duda previéndose que alguna vez podría separarse la aduana que hace mas de cincuenta años se erigió en el puerto, la legislatura decretó en 5 de abril de 1847 que llegado el caso, los propietarios de casas y bodegas de mampostería sean competentemente indemnizados del valor de sus fincas. El Puerto de Sisal 1862. Creemos, pues, que esos propietarios que han de resentir grandes perjuicios tienen derecho a exigir su cumplimiento, y hay justicia en su demanda.
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Población
Su población es originaria de la capital. En doce años ha ganado Sisal casi el duplo de la que tenia en 1850, cuyo censo figuró con 742 almas, en tanto que el mandado formar en días pasados por el gobierno del Estado presenta una población numérica de 1330.
Estos datos parecen confirmar la opinión del ilustre Humboldt y otros estadistas de voto calificado, quienes sostienen que la población se duplica cada diez y nueve años en los países poco numerosos en donde la subsistencia es fácil y la propagación de la especia no encuentra obstáculos.

Educación
Entusiastas sus habitantes por la civilización y deseosos de que sus adelantos en lo moral sean efectivos, la villa de Sisal brinda hoy a la juventud un Liceo en que puede recibir lecciones hasta de enseñanza secundaria. Tiene en proyecto otro para la educación del sexo bello y acaba de abrirse una cátedra de idioma inglés.
Empero, los sisaleños viven desconsolados porque miran venir su ruina con el ferrocarril que va a plantarse entre la capital y el puerto del Progreso y deploran ya su decadencia. Pero nobles y amantes de la prosperidad del país, aplauden sus adelantos y hacen suyos la alegría y el bienestar de sus hermanos, con quienes dividirán orgullosos los goces que aquellos brindan.
Mérida, Julio 4 de 1962.
RIVERO FIGUEROA. (Nota 3)
Notas de YucatanAncestral.com:
1.- Creo que se trata de un error de escritura, y posiblemente se refiere al puerto de Chuburná.
2.- Jaime Tintó Millares (N. 1770, F. 1839) Comerciante nacido y fallecido en Barcelona, España. Vinculado con el comercio de esclavos africanos a Cuba.
3.- Posiblemente se trata de D. José Dolores Rivero Figueroa (N. 1837 Ca.- M. 1879 – F. 1915)
4.- Firma comercial formada por el matrimonio de Juan Esteban Quijano Cosgaya y María Manuela Guzmán (hija de Pedro José Guzmán)


