Mi cápsula del tiempo

Recientemente en medio de una plática en el café con unos cuates, surgió el tema de los “luchadores de plástico”. Son unos pequeños muñecos que se solían obtener como premio en las ferias en la temporada en Progreso, jugando a las canicas. Mi cápsula del tiempo. Comenté que debía tener guardados dos de ellos: uno que representaba al “Santo, el enmascarado de plata” y otro al “Hombre Araña”.

Mi cápsula del tiempo

Recuerdo que ese par de muñecos, hoy totalmente despintados, son uno de plástico color rosado y otro de plástico color verde.

   

Muñecos de plástico con rebabas

Se comentó que justo el muñeco que corresponde a los luchadores, todos estaban en la misma posición, sin importar fuera el “Santo” o “Blue Demon”: con los brazos abiertos, uno un poco más arriba del otro, como en posición de lucha. Recuerdo que me hice de ellos en mi infancia. Son muñecos con un acabado un poco tosco.

Pues bien, una vez de regreso en mi casa, fui al clóset a ubicar la caja de cartón, mi cápsula del tiempo, donde recordaba estaban guardados.

   

Mi cápsula del tiempo

La encontré. Es algo así como “mi cápsula del tiempo”. Ahí no solo hallé los muñecos ya mencionados. Igualmente estaban ya por partes, otros dos muñecos también mis compañeros de juegos. Recuerdo que con ellos, mi imaginación me hacía tener buenas aventuras.

Mi cápsula del tiempo

El Aventurero de Ledy

Uno de ellos, “El Aventurero” de Ledy. Es un muñeco que es articulado, con ropa de tela, botas de plástico. Tenía un mecanismo que, jalando una cuerda, podías escuchar ciertas frases pregrabadas, como su voz. El juego cuenta con una jaula y un tigre blanco. También lo que representaba una fogata. Por último, unas varillas de metal y una casa de campaña de tela de color naranja y verde. Estas dos últimas piezas ya no me existen.

Mi cápsula del tiempo
   

El Kid Acero

En esa misma caja, también estaba, desarmado, otro muñeco: el “Kid Acero Karzak”. De este juguete, recuerdo que tuve los 2: el “Kid Acero” sencillo y la versión “Karzak”. Ambos eran de Cipsa. Estos muñecos de plástico eran iguales. Eran articulados y al encoger los brazos, le crecía el músculo que corresponde al bíceps. Igualmente, contaban con un mecanismo, que oprimiendo la espalda del muñeco, movía el brazo derecho. La diferencia estaba la cara, uno tenía pintada una barba y el otro no, además de los accesorios que le acompañaban.

Entre las particularidades del Kid Acero, estaban que era karateca. Traía unas pequeñas tablas de plástico que simulaban madera, previamente rotas. El juego consistía en, juntar esas “tablas rotas” como si estuviera entera. Ponerlas luego en tal posición, para que al tomar el muñeco y oprimir su espalda, con su brazo rompiera de nuevo la tabla.

   

Otro accesorio de ese kit, era unas cintas de plástico plateado. Esta cinta, como de un centímetro de ancho, se le ajustaba alrededor del brazo estirado, a la altura del bíceps. Otra función era, que al encoger el brazo, le crecía el bíceps, y era capaz de “romper” la cinta metálica.

Vea también: Nuevo hallazgo genealógico Sánchez

El Kid Acero Karzak

Mi cápsula del tiempo

Por otro lado, el Karzak, venía con varios accesorios. Lo que aún tengo de él, es un águila con sus garras y sus alas abiertas. Éste, trae un botón en una de sus piernas. Al oprimirlo, tiene un mecanismo que mueve las alas, como si estuviera volando. Traía otros accesorios, como un guante de cetrería, el cual se le colocaba a Karzak en el brazo, y luego el águila en el guante. Esto último tampoco me existe.

Con el tiempo se fueron perdiendo las piezas pequeñas. También se han ido rompiendo y las he ido desechando.

   

En las fotografías que acompañan este escrito está lo que tengo en mi cápsula de tiempo, de mi infancia. Cada vez que la abro y reviso lo que hay, se me vienen numerosos recuerdos de esa época.

Cubo de Rubrik

Junto con esos muñecos, tengo otros objetos. Esos ya son de algunos años después, principios de los años 1980. Destaca un “Cubo de Rubrik”. Nunca lo pude armar. Para ponerlo como “listo”, con todos sus costados del mismo color, tenía que desarmarlo en sus piezas y volverlo a armar.

   

De ese mismo tipo, tenía una “pirámide de Rubrik”. Ese era más sencillo de armar, de cuatro lados. La tenía en 3 tamaños, de los cuales sólo tengo la mediana y la pequeña.

Un radio reloj de pulsera

También conservo la caja de un reloj digital con radio AM, ya sin su correa. Toda una novedad a principios de los 1980. En una ranura se insertaba el conector de los audífonos. Al frente tenía el botón para sintonizar las estaciones. A un costado, los botones para ajustar el reloj.

Mi cápsula del tiempo

Por último, una figura de un barco de plástico color crema. Tiene la forma de un antiguo galeón. Tiene unos dos centímetros de largo. De ese no recuerdo de que promoción la obtuve. Si de Coca-Cola, se canjeaba, o si venía en el interior de un paquete de unos twinky Wonder o dentro de una bolsa de papas Sabritas. Eso era de los años 1970. Eran muchos, todos diferentes. Pero sólo éste conservo a la fecha.

Esos son la mayoría de los antiguos objetos que conservo en mi cápsula del tiempo. Estoy seguro que gente de mi generación también tuvo alguno o al menos los recuerda.

Espero que te haya resultado interesante. Hasta la próxima.

Mérida, Yucatán a 16 de julio de 2026.
CP Humberto Sánchez Baquedano

Mi colección corcholatas antiguas Coca-Cola Mundial Futbol de Argentina 1978