Mérida sin Sanidad en 1920

Atención preferente se merece la salubridad pública. Mérida sin Sanidad en 1920 – Así Opinamos, nota publicada en el periódico El Correo en 1920.

Coronavirus covid19 2020

Y sin embargo, este Ramo está totalmente abandonado por el Gobierno.

No culpamos a quienes se dedican a politiquear en vez de atender sus deberes; sino al Ejecutivo que permite ese abandono vergonzoso de las funciones primeras de Sanidad.

Uno por uno pueden señalarse los defectos de que adolece la actual (para el año de 1920) Dirección de Salubridad e Higiene.

Mérida sin Sanidad en 1920

Irregularidades de la salubridad en 1920

El Laboratorio Bromatológico funciona poco o funciona mal, pues no de otro modo pueden explicarse las siguientes irregularidades:

La leche que se expende al público está, en su mayor parte, adulterada; casi toda ella, procede de vacas tuberculosas, y por consiguiente, llevan el gérmen de esta enfermedad a los niños y a los enfermos, a los que se alimenta con leche por prescripción facultativa.

Muchos cereales, laterías, etc., están en descomposición, por el mucho tiempo que tienen d estar importados los artículos y la acción natural de nuestro clima.

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Las fábricas de productos alimenticios no han sido vigiladas con el esmero debido.

El pan que se elabora en Mérida, y que se consume es de pésima calidad. La manteca rancia; la harina vieja. Los procesos de elaboración antihigiénicos.

Las vendutas no reunen las exigencias sanitarias.

Los que padecen de enfermedades contagiosas, especialmente de la piel, pecho, etc., ocupan los vehículos públicos, escupen en el pavimento, etc.

Las calles de la ciudad presentan un aspecto desastroso de abandono.

Las banquetas tienen residuos de alimentos, grasas, suciedades, cáscaras de frutas. (Hoy 2020: envolturas y botellas de plástico)

El polvo con miríadas de microbios se levanta al menor soplo de viento.

Los mingitorios públicos municipales, los mingitorios de los teatros y espectáculos públicos, de los talleres, oficinas y fábricas, requieren la visita sanitaria.

Todas las casas habitaciones de familias necesitan de una visita de inspección. Las aguas estancadas; las basuras; el lodazal de los patios; las aguas no potables; los muebles viejos e inútiles, semilleros de microbios; la falta se desinfección sanitaria de piezas donde hubieron enfermos; los inodoros; los baños; la carencia de agua corriente; los sumideros sin respiradero o excesivamente llenos; etc.

Urgencia de dictar medidas sanitarias en 1920

La urgencia de combatir las epidemias que se presentan o pueden presentarse, dictando medidas sanitarias para precaver las infecciones, contagios, etc. Mérida sin Sanidad en 1920.

¿No son cosas urgentes, que requieren atención inmediata de las autoridades sanitarias?

Está en la conciencia de todos los habitantes de esta capital, el abandono sanitario en que nos encontramos.

La reaparición de la fiebre amarilla y la presencia de la influenza española, son dos cargos tremendos que pesan sobre la Dirección de Sanidad del Estado.

Respetuosamente indicamos al Ejecutivo la necesidad de que se atienda la Sanidad de Mérida.

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Que se dé al actual Director de Salubridad el siguiente dilema:

O atiende perfectamente, con energía, atención y conocimiento la sanidad pública, abandonando la politiquería y las ambiciones, o renuncia a su cargo por el bien del pueblo.

Porque, lógicamente, no se quede ser al mismo tiempo Legislador, estudiar y confeccionar las leyes que deben regirnos para lograr el bienestar social y Director, de Sanidad, con las múltiples atenciones que requiere este último cargo. Ambos son de los que absorben todas las facultades del buen ciudadano, y por ende incompatibles.

De: El Correo 1920

Yucatán Antiguo

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