Hielo en Yucatán continuación

Regresando a Yucatán. Ya habíamos visto que en 1841 se anuncia en la prensa la venta de hielo. Pero, ¿Cómo se había obtenido ese hielo? ¿Se fabricó? ¿Se trajo de otro lugar? Si así fue, ¿de dónde? Hielo en Yucatán continuación. Registro INDAUTOR en trámite del manuscrito original y completo de esta investigación. Introducción del hielo a Yucatán.

Viene de: Hielo en Yucatán primera parte

Nota fechada en 1841
Hielo en Yucatán continuación

En esa mismo periódico, unas semanas después, se halla un nuevo anuncio que dice así:

Desde Nueva York


Hemos sabido que el HIELO que tanto tiempo há (sic) se esperaba de Nueva York, finalmente ha llegado a esta capital (Mérida) y se halla en venta en la casa del Sr. D. Alvino Guzmán, esquina frente de la tienda titulada Negrito. – Todos los que han gozado de este apreciable lujo en la isla de Cuba, en los Estados Unidos del Norte-América y en cualquiera otra parte donde se haya transportado, quedarán sin duda alguna muy complacidos con esta noticia.


   

Lo anterior confirma que, el hielo se importaba desde el norte de los Estados Unidos. Eran norteamericanos los que tenían el negocio de la exportación de hielo, y para ese año de 1841 en Yucatán, el negocio era incipiente, apenas iniciando. Como se puede leer, solicitan el apoyo de la gente para consumir ese hielo importado. No lo dice el anuncio publicado al que hice referencia antes, pero muy posiblemente sea parte de la red de distribuidores de hielo de Frederick Tudor. Hielo en Yucatán continuación.

De. Internet

Según una tesis consultada, «Una historia de la industrialización de la gestión del agua» del Dr. Ricardo Escamilla Peraza, menciona que encontró en el año de 1844, una «declaración de libre importación de hielo«, esto es, que no se le aplicarían impuestos.

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En pocas palabras, el hielo era importado de los Estados Unidos. Hay que aclarar también, que el producto que se recibía en el destino final ya tenía una merma de entre una y dos terceras partes del hielo embarcado originalmente, por el tiempo de navegación.

Poco después, ya se empiezan a ver los primeros negocios de sorbeterías y refresquerías. Más adelante, décadas después, surgen las embotelladoras de gaseosas, que necesitan el frío para poder incorporar el gas a la bebida.

   

Hay que recordar, que antiguamente, para la conservación de alimentos, se usaban cuevas o espacios hechos en la piso, en alguna parte de la casa, que era una zona fresca.

Introducción del hielo a Yucatán

Como ya vimos, alrededor del año de 1841 fue cuando se introdujo a Yucatán el hielo. El puerto de entrada fue Sisal.

Don Roldán Peniche Barrera, en su sección «Yucatán Insólito» publicado en el Por Esto en octubre de 2018, afirma en la nota «Breve historia de la introducción del hielo en Yucatán«, que fue el acaudalado comerciante D. Darío Galera, en su residencia en la esquina de calle 60 por 63, hoy conocida como la esquina de «El Gallito«, en el año de 1849, en los bajos de su domicilio, instaló mesas y sillas para que los meridanos conocieran y probasen el hielo y se deleitaran con los sorbetes. También afirma que, habían personas que sólo pedían vasos de agua helada. Los sorbetes eran de frutas de la estación.

Pues bien. Esto aún no termina, aquí algo gracioso:

Encontré una «Vindicación» fechada en 1866, esto es, 25 años después de la nota de la prensa de 1841 que dio origen a esta investigación.

En esta publicación se notifica que el vapor «Andrew Johnson», a cargo del capitán Mr. Bolger, perteneciente a la Línea de Vapores correos de la compañía américo-mejicana, llegó al puerto de Sisal, procedente de La Habana, trayendo 31 bocoyes de hielo. Hielo en Yucatán continuación.

   

Resulta, de acuerdo a las declaraciones de pasajeros que fueron testigos, que durante el viaje, el capitán del barco abrió los bocoyes y empleó el hielo para consumo del buque. Poco antes de arribar a Sisal, hizo clavar nuevamente las tapas de los bocoyes vacíos. Este suceso fue todo un escándalo, que en derecho mercantil se le conoce como «baratería fraudulenta«. Otro dato: ningún bocoy se filtraba. El propietario final del hielo era el Sr. Ricardo Molina.

Las cuentas y liquidación:

Los 31 bocoyes de hielo, se embarcaron con el equivalente a 25,160 libras, equivalente a 11.4 toneladas. Deducida la merma, estimada en dos terceras partes, lo que debió recibirse neto eran 8,386 libras.

Entonces, una vez más, se confirma que el hielo para el año de 1866 aún se importaba. En esta ocasión, de La Habana, pero que, como vimos antes, era procedente del norte de los Estados Unidos.

La fortuna del Rey del Hielo

Frederick Tudor, el Rey del Hielo, falleció en 1864, y su fortuna se estima que fue el equivalente a 200 millones de dólares de hoy (2022). Tuvo también operaciones en la India. Tuvo lo que se conoce como «Ice Houses» o bodegas de hielo en: La Habana, Jamaica, Nueva Orleáns, Charleston, Mobile, Calcuta, Madras, Bombay, Sri Lanka y Singapur.

Fin.

Mérida, Yucatán a 12 de julio de 2022

C.P. Humberto Sánchez Baquedano

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